El calcio italiano vive uno de los peores momentos de su historia al quedar por tercera vez consecutiva fuera de la Copa del Mundo.
La derrota por penales ante Bosnia se cobró la cabeza de Genaro Gatusso, el entrenador que no pudo llevar a la ‘azzurra’ a la máxima cita.
Pero Vito Di Palma, atento observador de lo que pasa en la Federación Italiana, alertó sobre los movimientos de Gabriele Gravina, su cuestionado presidente.