Aunque es habitual que los atletas de alto rendimiento accedan a contratos millonarios, son pocos los que logran construir una gran fortuna mientras aún transitan la secundaria o la universidad.
En ese escenario, y con la gimnasia como protagonista, una deportista en particular dejó en evidencia que el carisma en redes sociales puede llegar a tener un valor comparable al de una medalla dorada.
CUÁL ES LA HISTORIA DE OLIVIA DUNNE, LA DEPORTISTA QUE DEJÓ SU CARRERA PARA SER ACTRIZ
Olivia Dunne fue quien quebró ese paradigma, forzando incluso a que el sistema modificara sus reglas. Su notoriedad a una edad tan temprana alcanzó tal magnitud que las instituciones debieron adaptarse. No obstante, luego de tocar la cima, decidió alejarse de los gimnasios para volcarse por completo al mundo del espectáculo.
Su historia en la gimnasia comenzó a los tres años, etapa en la que inició un recorrido deportivo sólido mucho antes de convertirse en una figura viral. Durante su adolescencia alcanzó el nivel élite y participó en los Campeonatos Nacionales de Estados Unidos en 2017 y 2018, compitiendo frente a atletas olímpicas. Ese desempeño le permitió obtener una beca en la Universidad Estatal de Luisiana, donde se sumó a uno de los equipos más destacados del país.
Dentro del circuito universitario continuó demostrando su nivel. En 2021 recibió la distinción “All-American” por su rendimiento en barras asimétricas y sostuvo una regularidad que le permitió acumular múltiples reconocimientos tanto académicos como deportivos. El punto más alto de su carrera llegó en 2024, cuando integró el equipo de LSU que logró el primer campeonato nacional de la NCAA en la historia de la institución.
En paralelo a su carrera deportiva, comenzó a compartir su rutina en redes sociales, donde superó los ocho millones de seguidores en TikTok. Este alcance le permitió aprovechar una normativa implementada en 2021, que habilitó a los atletas universitarios a generar ingresos a partir de su imagen.
A partir de entonces, firmó acuerdos con marcas internacionales como Motorola y EA Sports, logrando ingresos superiores a los 3 millones de dólares anuales y posicionándose como la mujer con mayores ganancias dentro del sistema universitario de Estados Unidos.
Tras consagrarse campeona nacional y finalizar sus estudios, confirmó su retiro definitivo de la gimnasia para enfocarse en su primera experiencia profesional dentro de la industria audiovisual. Su debut como actriz será en el relanzamiento de la serie Baywatch, cuyos derechos fueron adquiridos por Fox y que será desarrollada por Fremantle, con una propuesta renovada y acorde a los tiempos actuales.
En esta producción, liderada por Lara Olsen, la exgimnasta tendrá una participación recurrente como figura invitada a lo largo de los episodios.
En la actualidad, su patrimonio está estimado en alrededor de 10 millones de dólares, según distintos medios especializados. Esta fortuna proviene principalmente de acuerdos publicitarios vinculados a su presencia en redes sociales, consolidando su transición de atleta a figura del entretenimiento.