Con vistas a la segunda mitad de 2026, comienza a perfilarse el retorno de los préstamos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) por montos de hasta $1.500.000, aunque su implementación dependerá de la aprobación del proyecto en el Congreso de la Nación Argentina.
En este contexto, ya trascendieron algunos de los requisitos clave que deberán cumplir quienes soliciten el crédito, así como determinadas restricciones que condicionarán la forma en que podrá utilizarse el dinero.
QUÉ NUEVOS REQUISITOS TENDRÍA ANSES PARA LOS CRÉDITOS EN 2026
En este escenario, ya se difundieron varios de los requisitos y restricciones que deberán respetar quienes accedan a estos préstamos. Uno de los aspectos más relevantes indica que los titulares con un crédito activo no podrán operar en el mercado cambiario para comprar dólares —ni en entidades bancarias ni mediante herramientas financieras como el MEP o el contado con liquidación— hasta cancelar la deuda.
Por otro lado, aunque el dinero será acreditado en la misma cuenta donde se cobra la prestación, el esquema apunta a fomentar el consumo a través de tarjeta de débito u otros medios electrónicos. En ese sentido, podrían aplicarse límites o controles sobre transferencias a terceros o sobre el destino del dinero en inversiones.
Otra condición importante establece que los beneficiarios no podrán solicitar nuevos créditos ni modificar la forma de cobro si esto altera el porcentaje de la cuota, que se descuenta automáticamente del haber mensual antes de su acreditación. La medida busca asegurar el cumplimiento de los pagos y evitar situaciones de sobreendeudamiento.
QUIÉNES PODRÍAN ACCEDER A LOS CRÉDITOS ANSES
En cuanto a quiénes podrían acceder, el proyecto incluye a jubilados y pensionados del SIPA con ingresos de hasta seis haberes mínimos, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y de la Asignación por Embarazo (AUE), beneficiarios de Pensiones No Contributivas, monotributistas de las categorías más bajas y trabajadores de casas particulares registrados.
De aprobarse la iniciativa, se ampliaría el acceso al financiamiento para distintos sectores, aunque bajo reglas más estrictas orientadas a ordenar el uso del crédito y garantizar su devolución.