Por la instalación de la feria municipal sobre Agustín González los viernes a la mañana, los cuidadores de motos que trabajan allí habitualmente deben trasladarse a otros sectores, lo que les genera complicaciones. Uno de ellos comentó ayer a El Litoral que “nos dan un espacio muy chico y eso afecta mucho a nuestra ganancia, que siempre es a voluntad de la gente”.
Además, señalaron que algunos trabajadores fueron al nuevo lugar asignado y, al no haber señalización, había autos estacionados y no pudieron desarrollar su tarea, lo que les trajo complicaciones económicas.