La naturaleza es uno de los mayores placeres de la vida: el poder respirar aire puro cada mañana, mirar cómo el sol se eleva entre las nubes como único obstáculo de por medio, escuchar el cantar de los pájaros, el sonido de los grillos o cómo golpea el viento directamente las ventanas. Pequeños detalles que a veces pasan desapercibidos, pero que en mitad del caos y el estrés de la rutina se buscan en cada rincón.
Cada vez son más las personas que se suman a la tendencia de pasar el día o el fin de semana en la naturaleza, a la montaña más cercana o incluso elegir el turismo de interior para unas largas vacaciones. Algo normal, teniendo en cuenta la carga constante de responsabilidades y quehaceres que exige el día a día y el contacto constante con las personas, ya sea de manera física o mediante las redes sociales.
No estar conectado no es una opción hoy en día, pero está científicamente comprobado que se necesita desconectar, poner el modo avión en el móvil y en la mente, y reconectar con uno mismo en plena naturaleza. Pasar tiempo de calidad con uno mismo, con amigos, familia o pareja, es necesario, ya sea haciendo una ruta, descubriendo una catarata secreta o simplemente sentándose a ver el atardecer, leer un libro, ver una película bajo las estrellas o echar una partida de tragaperras Casino777, respirando aire puro alejados de la contaminación de la ciudad.
Minimalismo sobre ruedas
En un momento vital donde menos es más, vivir en caravana se ha convertido en el sueño de muchas personas, al menos por un tiempo. Quizás muchos no comparten o llegan a imaginar el concepto de pasar todo el año en una casa sobre ruedas, por su tamaño y las complicaciones que puede conllevar. Pero es cierto que cada vez son más las personas que alquilan una caravana para visitar la costa de un país o simplemente disfrutar de unos días de vacaciones al aire libre en plena naturaleza.
Entre los países que se han puesto de moda para viajar en caravana, Argentina está en la lista del top diez mejores destinos. De hecho, Concordia es la escapada de moda para disfrutar de naturaleza, historia y gastronomía lejos del caos y el ruido de la ciudad.
Argentina: la ruta 40
Argentina se ha sumado a la tendencia de viajar sobre ruedas, y no es de extrañar. Cuando se viaja en caravana se tiene total libertad para elegir dónde dormir, cuándo estacionar y cuánto tiempo se quiere estar en cada destino.
La famosa Ruta 40 de más de cinco mil kilómetros es una de las travesías que más caravanas acogen al año, recorriendo el país de sur a norte, desde Cabo Vírgenes en Santa Cruz hasta La Quiaca en Jujuy. Un destino ideal para hacer en caravana, porque recorre paisajes naturales increíbles como la Patagonia, la Cordillera de los Andes y varios desiertos y viñedos. De ahí que sea considerada parada obligatoria para los amantes del turismo de aventura y conexión con el medioambiente conociendo once provincias argentinas.
Una idea única para aprovechar los beneficios de pasar tiempo en la naturaleza y disfrutar de unos días desconectados del mundo digital.
Consejos para viajar en caravana
Viajar en caravana suena a desayunos frente a una isla desierta, una mesa con un mantel de cuadros rojos y blancos, unas sillas de playa y a ver el atardecer en el pico más alto de un descampado. Vivir unos días en caravana evoca esa sensación de libertad, de tener el mundo a tus pies. Y todo esto es cierto, pero también hay que ser consciente que viajar en caravana supone un gran esfuerzo físico y mental, porque requiere una conducción segura y fresca en todo momento, por más cansado que se esté.
Uno de los mayores inconvenientes a la hora de viajar en caravana es que a veces no se puede parar donde se quiera o se necesite, sino en las zonas habilitadas para ello. Por eso es de vital importancia preparar y organizar con mucha antelación el viaje, porque con una buena planificación todo es más sencillo y el viaje será tal como lo imaginas o según ves en los vídeos de Instagram o TikTok.
Planificación del viaje
Cuando se habla de planificar el viaje no nos referimos a saber qué ciudades quieres ver, sino a organizar cuántos días permanecerás en cada ciudad y buscar varias opciones de parking y zonas donde poder aparcar la caravana y hacer vida. También es muy importante comprobar qué campings están habilitados con zonas de aseo y limpieza y los horarios de entrada y salida.
También es buena idea llevar una especie de mapa conceptual de alojamientos como plan B, por si ocurre algún imprevisto no volverse loco buscando en mitad de la nada, donde muchas veces ni siquiera hay cobertura.
Previsión de alimentos y kit de emergencia
Aunque siempre hay supermercados en carretera y se puede hacer alguna parada, lo más recomendable es llevar una pequeña despensa con alimentos no perecederos y latas de conserva que puedan salvarte de una comida rápida e inesperada en cualquier momento.
Por supuesto, es indispensable llevar varios litros de agua de sobra, siempre de reserva, y por ejemplo leche o zumo en la nevera, si se dispone de una. Siempre teniendo en cuenta las dimensiones de la caravana en sí.
Otra cosa que no puede faltar es un kit de emergencia, un pequeño botiquín con gasas, tiritas, un suero fisiológico, una venda y alguna crema para aliviar dolores musculares al conducir.
Elegir las paradas indispensables del viaje
Aunque durante el viaje surgirán paradas imprevistas y parajes donde pasar una noche, lo ideal es llevar un pequeño planning sobre las ciudades, miradores o zonas en las que se quiere parar sí o sí. También es bueno indicar qué se quiere hacer en cada lugar y el tiempo mínimo que se quiere invertir. Por ejemplo, desayunar en un mirador, para tener controlada la hora a la que habría que llegar. Siempre dejando espacio al azar.