Aunque son prácticas y cada vez más utilizadas, las toallitas húmedas tienen un alto impacto ambiental si no se desechan correctamente. La buena noticia es que existen métodos simples para su correcto reciclaje.
A diferencia del papel higiénico o servilletas comunes, muchas de estas toallitas están hechas con fibras sintéticas que no se degradan con facilidad. Por eso, no deben arrojarse al inodoro, y mucho menos desecharse como si fueran residuos orgánicos. En esta nota te contamos qué podés hacer con las toallitas usadas para reducir su impacto ambiental.
DE QUÉ FORMA PODÉS RECICLAR LAS TOALLAS HUMEDAS DE TU HOGAR
Las toallitas húmedas deben descartarse exclusivamente en los contenedores de reciclaje adecuados. Su lenta descomposición provoca obstrucciones en los sistemas de saneamiento y, al desintegrarse, liberan microplásticos que contaminan el ambiente.
Estos residuos llegan a cuerpos de agua como ríos, lagos o mares, se incorporan a la cadena alimentaria y aceleran el deterioro de los ecosistemas.
Aunque ciertos fabricantes afirman utilizar materiales más sostenibles, muchas de estas versiones todavía contienen componentes plásticos. Por ello, incluso en estos casos, no deben desecharse por el inodoro.
La creencia de que se disuelven como el papel higiénico es incorrecta y puede resultar perjudicial. Para minimizar el impacto ambiental, es fundamental adoptar nuevos hábitos en su uso y descarte.