La discusión giraba en torno a la disparidad entre el poder de lobby de los productores agropecuarios en comparación al de los jubilados.
Pero todo derrapó cuando Alejandro Fantino quiso dejar en off side a Jorge Rial dando a entender que no sabía bien que era esa entelequia llamada “el campo”.
Como Rial es difícil de arriar, salió con una chicana propia de su estilo y lo corrió con que Fantino suele hacerse el campesino pero le gusta vivir en el lujo de la ciudad de Buenos Aires.