Patricia Bullrich tiene muy claros los objetivos, sobre todo los propios. Ella necesita le vaya lo suficientemente bien al gobierno como para que se mantenga expectante en las elecciones pero no tanto como para que sea Javier Milei el candidato y tengan que recurrir a ella.
Esos movimientos dignos de Maquiavelo la llevan a plantar bandera en algunos momentos donde cruje el vínculo con el presidente pero afirma sus posiciones.
En LN+ dejó en claro su satisfacción por la renuncia de Manuel Adorni -de la cual ella era la principal impulsora dentro del oficialismo- para que su mala imagen no contamine sus aspiraciones.