El pasado 17 de julio, "La Odisea", quien tiene como uno de sus protagonistas a John Leguizamo, desembarcó en los cines y comenzó su recorrido con un sólido desempeño en la taquilla. Durante su primer fin de semana en cartelera, la nueva producción dirigida por Christopher Nolan recaudó 264 millones de dólares, una cifra que, de acuerdo con los datos de Box Office, se encuentra en línea con las proyecciones previas.
Los primeros resultados reflejan una respuesta muy favorable del público, que acudió masivamente a las salas para ver la película. Considerada por el propio Nolan como el proyecto más ambicioso de su carrera, la producción consiguió atraer a una gran cantidad de espectadores desde su estreno y confirmar las expectativas que había generado antes de su lanzamiento.
CÓMO FUE LA INCREÍBLE TRANSFORMACIÓN DE JOHN LEGUIZAMO
Además de estar basada en una de las obras más emblemáticas de la literatura universal, 'La Odisea' despertó una enorme expectativa gracias a un elenco repleto de figuras de primer nivel. Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Robert Pattinson, Zendaya y John Leguizamo, quien da vida a Eumeo, forman parte del ambicioso proyecto de Christopher Nolan.
Aunque integrar una producción de esta magnitud suele representar un momento destacado en la carrera de cualquier intérprete, la experiencia no siempre resulta sencilla. En el caso de Leguizamo, el mayor desafío estuvo relacionado con el complejo proceso de caracterización que debió afrontar durante el rodaje.
En una entrevista concedida al programa Today, el actor contó que Nolan buscaba un aspecto muy específico para su personaje y que eso incluyó el uso de lentes de contacto especialmente diseñados para limitar su visión. "Creo que Chris quería que tuviera problemas para ver porque buscaba una especie de combinación entre Homero y Eumeo. Encontraron en Los Ángeles a un especialista en cataratas que pintó los lentes de contacto", relató.
Leguizamo explicó que esas lentes apenas le permitían orientarse lo suficiente como para desplazarse sin sufrir accidentes. Sin embargo, aseguró que el maquillaje terminó siendo aún más exigente que las dificultades para ver.
El actor reveló que el equipo de caracterización lo transformó en un hombre de aproximadamente cien años mediante un largo y minucioso proceso. "Me tensaron la piel con pegamento hasta que todo mi rostro quedó lleno de arrugas. Después me colocaron enormes bolsas debajo de los ojos, manchas de la edad y pegaron cabellos de manera aleatoria por toda la cara. Fue una locura", recordó.
La transformación no terminó allí. También debió someterse a una decoloración completa del cabello, un procedimiento que demandó dos jornadas de cinco horas cada una. "El pelo quedó así porque Chris y yo preferimos evitar el uso de pelucas", explicó el intérprete.