Por debajo de la superficie la crisis social se cobra nuevas víctimas a diario, entre ellas al personal de las Fuerzas Armadas que ya no tienen la cobertura social que tenían antes.
Con su obra social IOSFA desfinanciada los reclamos se suceden en todo el país, como el de este delegado que llegó a la delegación para presentar sus quejas.
Suboficiales que no pueden completar sus tratamientos, familiares que se quedan sin rehabilitación, medicamentos que antes eran gratuitos y ahora deben ser pagados, son algunos de los problemas presentados.
A esto hay que sumarle la baja de los salarios en las fuerzas de seguridad -muchos han tenido que completar sus sueldos saliendo a trabajar en Uber- lo que da como resultado un coctel explosivo.