Soportar que te digan en la cara que sos un mentiroso, tiene un precio, que no necesariamente es el que dice Marcela Pagano que le pagan a los periodistas afines por mes, pero sin dudas debe ser alto.
Porque resistir la tentación de responder las barbaridades que dice Javier Milei sin contestarle más que balbuceos y medias palabras no es para cualquiera.
Luis Majul dio un nuevo ejemplo de sumisión y servilismo en una nota en la que Milei dijo lo que quiso sobre los periodistas sin escuchar una sola frase que lo contradiga.