Queda claro que Federico Sturzenegger no es lo que se dice un hábil declarante pero a la hora de explicar cómo la reforma le sacará a los trabajadores el derecho a enfermarse o lastimarse, utilizó el peor ejemplo en un país en la mayoría de los hombres juega al fútbol con amigos como una manera de divertirse y alejarse por un rato de su realidad.
De aprobarse esta reforma los trabajadores sufrirán importantes descuentos en su sueldo si llegan a enfermarse o a tener un accidente que los inhabilite para trabajar.
La deshumanización del ministro ya no sorprende a nadie, pero parece que la gente comenzó a darse cuenta y ya no apoya la ley de reforma laboral.