Claramente la llegada del macrista Juan Bautista Mahiques al ministerio de Justicia no fue casualidad. Desde ese día comenzaron a verse extraños movimientos y contactos entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial. Contactos que no deberían existir.
Y como para muestra basta un botón, Rolando Graña contó que "de pura casualidad", el juez Fernández de Giorgi, el que entiende en la investigación de la criptoestafa donde está involucrado el Presidente, apartó de la causa a cinco de los querellantes días después de que su esposa fuera ascendida a camarista.
Por supuesto que nadie puede pensar que estos dos hechos tiene algún tipo de conexión ya que los libertarios ni siquiera creen que haya damnificados en la causa porque ellos no los conocen, como declaró públicamente el impresentable periodista Tomás Díaz Cueto, quedando en ridículo.