Crónica es el escenario que mejor le queda a Guillermo Moreno para sus duelos dialécticos donde suele lucirse. Tomás Méndez lo sabe y lo tiene como un invitado casi permanente.
En la esquina contraria suele situarse Diego Recalde, un extraño personaje mezcla de payaso y killer, que dedica la mayor parte de su tiempo en denostar al peronismo.
Llevando al extremo esta impronta, sacó de su arsenal la idea de que el Golpe de Estado de 1976 fue realizado por una alianza entre el propio peronismo y Emilio Massera.
Moreno no dejó que creciera el fuego y lo cruzó a su estilo, a los gritos y con un discurso donde metió en partes iguales su propia historia y la doctrina justicialista.