"Nadie es espontáneo gratis, Doctor" disparó Franco Mercuriali, cansado de las explicaciones del abogado constitucionalista Luis Manili, quien analizaba el dictamen de la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner.
El fastidio del conductor del canal de noticias del Grupo Clarín se debió a que Manili, lejos de ceñirse al libreto establecido en los medios hegemónicos para desarmar la convocatoria frente a la casa de la ex mandataria, dio su punto de vista.
El visible malestar de la mesa de TN contrastaba con la explicación didáctica de Manili, quien pareció olvidarse que lo habían llamado para otra cosa.