El economista ortodoxo al que Javier Milei le dedicó varias burlas en el comienzo de su mandato, es uno de los más críticos de cómo viene desarrollándose el plan de Luis Caputo.
Sin agresiones ni golpes bajos, Melconian apuntó a los costados más débiles del plan, luego de valorar que mantenga un superávit fiscal.
El principal problema que encuentra es precisamente que pueda mantener ese superávit cuando las cuentas públicas tensionan y la actividad está parada.
EL SUPERÁVIT FISCAL
La falta de obra pública -que en algún momento debería arrancar y le quitará fondos a las arcas estatales- y la caída de la recaudación aparecen como las primeras tormentas en el horizonte.