Aunque Cristina Kirchner siempre tuvo una posición muy malvinera -tal vez empujada por el impacto que tiene la causa en la Patagonia argentina- gran parte de sus votantes no lo hacían con el mismo entusiasmo.
El sector más progresista de su electorado -que se sumó con la conquista de los derechos sociales de las minorías- siempre miró de costado el tema por su impronta militar tras el intento de recuperación de la Dictadura en 1982.
Pero la mirada de los libertarios -con Milei y su ministro de Defensa Carlos Presti a la cabeza- los puso decididamente en la vereda de enfrente.
Male Pichot es un ejemplo de esto, porque pocos esperaban verla cantando la marcha de Malvinas y vestida para la ocasión al abrir su programa.