El cielo de Boca Chica, Texas, Estados Unidos, se iluminó tras la impactante explosión del cohete Starship -de la empresa SpaceX- durante una prueba estática en tierra.
Sería el décimo vuelo experimental de la nave. Y según confirmó en redes SpaceX “sufrió una anomalía mayor mientras estaba en un banco de pruebas”, y que "todo el personal está sano y salvo".
"Nuestro equipo de Starbase trabaja activamente para asegurar el sitio de prueba y su entorno inmediato, en colaboración con las autoridades locales", agregó la empresa en su comunicado.
Elon Musk le restó importancia al incidente con su posteo en redes:
"Solo un rasguño", escribió en la cuenta de X, la red social de la que es propietario el magnate.
El Starship mide 123 metros de altura y es el cohete más grande, clave para los planes de Musk de colonizar Marte.