La disyuntiva de los periodistas afines al Gobierno es la de soltarle la mano a Manuel Adorni y pedir su renuncia para que su presencia no deteriore aun más al oficialismo o la de seguir sosteniéndolo y defendiéndolo a capa y espada.
Tanto Luis Majul como Esteban Trebucq están en el segundo bando pero cada vez les resulta más difícil continuar con su tarea.
Esta vez fue el relevamiento de las redes sociales -principalmente las libertarias- donde evaluaron la mirada de la opinión pública sobre Adorni.
El resultado fue tan categórico en su contra que ni a ellos les quedó aire para seguir con su defensa.