Este colectivero de la línea 100 es escrachado en las redes sociales y con justa razón, tras haber generado una crisis en un niño autista porque no quería apagar la música.
Según relató la mujer, el sonido forma parte de una estrategia necesaria para que el menor pudiera realizar el trayecto sin sufrir situaciones de estrés ni crisis.
Sin embargo, el conductor le exigió que el niño utilizara auriculares, sin entender de razones, y aparentemente no es la primera vez que lo hace.
Lejos de modificar su postura, el chofer respondió: “Por más que sea discapacitado tiene que usar auriculares”.
Esto generó la reacción y el rechazo de otros pasajeros de la unidad, algunos de los que incluso revelaron que trabajan con niños con discapacidad y que estaba incurriendo en una actitud completamente desmedida e innecesaria.
Lejos de mostrar algo de empatía, el colectivero detuvo la unidad y se bajó para hablar con un superior al que le explicaron la situación. Incluso, la madre del nene aseguró que es el único chofer que le hace un problema por esa situación.