Una fuerte polémica se desató en las últimas horas tras la denuncia difundida por el periodista Nacho Girón sobre la interrupción del envío de kits de ADN a consulados argentinos en el exterior.
Desde hace años, esta política representa una herramienta fundamental para la identificación de personas que podrían ser hijos de desaparecidos durante la última dictadura.
La información fue respaldada por distintos medios y por la Red Internacional de Abuelas de Plaza de Mayo, que advirtió que el Gobierno dejó de enviar estos kits que permitían tomar muestras de sangre en embajadas y consulados para analizar la identidad de personas que viven fuera del país.
Este mecanismo funcionaba desde hace más de 20 años y era clave para quienes no podían viajar a Argentina. Gracias a estos kits, las muestras podían ser tomadas en sedes diplomáticas y enviadas para su análisis en el país.
Según las denuncias, la suspensión implica que muchas personas que dudan de su identidad quedan sin acceso a este procedimiento, ya que no cuentan con los recursos para trasladarse a Buenos Aires y avanzar con los estudios correspondientes.
Desde los organismos de derechos humanos también señalaron que esta decisión representa un retroceso en las políticas de memoria y búsqueda de identidad.