La pregunta de Novaresio apuntaba al gusto por el poder, el saber disfrutar el vértigo de las alturas, que enumeró a distintos presidentes, desde Carlos Menem a Javier Milei, pasando por Cristina Kirchner.
Viendo la ventana abierta, el conductor de A24 aprovechó la oportunidad y le preguntó por Alberto Fernández, de quien Gabriela Cerruti había sido su vocera.
Después de medir sus palabras, y tratando de no causar un daño profundo, Cerruti dijo lo que era una verdad a la vista de todos, que no le daba para ser presidente.