"Todo lo que hace Javier Milei es un simulacro" sentenció Soriano, sintetizando en una frase una forma de actual de Javier Milei cada vez que se produce un hecho del que tiene que tomar partido.
El mameluco de YPF con el cual se paseó los últimos meses -después de prometer en campaña que privatizaría la empresa petrolera- es un claro ejemplo de esto.
Lejos de seguir una línea de coherencia ideológica, a Milei lo mueve el viento de la opinión pública.