Fernando Bravo no se anduvo con chiquitas a la hora de calificar la llegada de Javier Milei con un mameluco de YPF a Oslo, para la entrega del Premio Nobel de la paz.
María Corina Machado, líder de la oposición en Venezuela, era la premiada y Milei quería sacarse una foto con ella como acto político.
Problemas de agenda hicieron que los dos políticos no pudiera encontrarse y el presidente argentino se quedó sin la imagen que buscaba.
Pero Bravo apuntó a la vestimenta de Milei y sentenció con gravedad: “Deberían decirle que no es el camino: tenemos que brillar por lo que hacemos, no por lo que mostramos, de pronto aparecés como si fueses Colapinto”