Bad Bunny, el artista puertorriqueño que provocó el enojo de Donald Trump al encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, inició este viernes la primera de sus tres funciones en Argentina.
El cantante se presentó ante un Monumental colmado y con entradas completamente agotadas en tiempo récord.
En ese marco, los periodistas Eduardo Feinmann y Pablo Rossi apuntaron contra el cantante, en un contexto donde ha sido foco de atención global por su enorme repercusión cultural y social.
Con una teoría absurda y sin mostrar ningún dato, Feinmann aseguró que "este Bad Bunny estuvo financiado por dinero manchado de sangre del chavismo”.