Ubicado a solo unas horas de la Ciudad de Buenos Aires, este destino se destaca no solo por su belleza natural y arquitectura pintoresca, sino también por estar envuelto en historias misteriosas, tradiciones orales y relatos que aún se cuentan al caer la noche. Entonces, se suma a la lista de lugares para tus futuras Escapadas turísticas.
A lo largo del año, muchos visitantes lo eligen no solo por su propuesta turística, sino también por el atractivo de sus mitos populares, apariciones, y leyendas urbanas que lo convierten en un lugar ideal para los curiosos. Se trata de Vivoratá, una localidad de Mar Chiquita.
CÓMO ES LA ESCAPADA A VIVORATÁ Y QUÉ SE PUEDE HACER
Vivoratá es una localidad bonaerense situada entre dos arroyos, en el partido de Mar Chiquita. Su encanto radica en los paisajes rurales, propuestas gastronómicas tradicionales y una capilla pintoresca que ha quedado abandonada debido a presuntos hechos paranormales.
Su origen está ligado al desarrollo ferroviario y su fundación data del 12 de septiembre de 1886. El nombre, tomado de un arroyo que atraviesa la zona y desemboca en el Atlántico, proviene de una lengua originaria y significa “lleno de huesos”, en alusión a estructuras óseas que dan soporte al cuerpo.
Actualmente, Vivoratá tiene cerca de mil habitantes que en su mayoría trabajan en industrias locales. Por las crecidas, los restos de Eustaquio y Micaela fueron trasladados al cementerio de Coronel Vidal, lo que dio origen a relatos sobre voces, luces extrañas y figuras fantasmales cerca de la iglesia, avivando las historias paranormales entre quienes recorren la Ruta 2.
El pueblo se destaca por su tranquilidad y entorno natural. Sus calles verdes invitan a disfrutar del aire libre, mientras que en las zonas cercanas al arroyo se pueden realizar actividades campestres y visitar antiguas pulperías. Además, Vivoratá es reconocido por la Fiesta Provincial del Costillar, un evento que tiene lugar en enero durante tres días, donde se celebran las tradiciones gastronómicas y musicales de la región.