Claramente se trató de una provocación. Los libertarios parecen haber ido a buscar que se generaran incidentes y ni siquiera se preocuparon de cuidar al presidente que, según el experto en seguridad que llevaron a TN “estaba regalado”.
Pero además una testigo del hecho declaró en el programa de Ale Bercovich que desde arriba de la camioneta les gritaban “negros de mierda” a los vecinos que se acercaban y que claramente no estaban de acuerdo con el espectáculo.
Lo que se vio ayer, mas allá de la obvia condena al hecho de haberle tirado piedras a la caravana proselitista, no fue otra cosa que un acto de racismo, clasismo y discriminación.