Algunos lo podrán interpretar como un fallido, otros dirán que es un sincericidio, lo cierto es que el diputado libertario Santiago Santurio no dudó ni un segundo el dar el argumento contrario a lo que terminó votando cuando se discutía la emergencia pediátrica para el Garrahan.
Como si fuera un peronista o al menos un progresista el hombre dijo sin dudar: “A los que más lastima el superávit es a los más vulnerables. Hablan con el corazón, se hacen los que lloran pero están pensando solo con el bolsillo”.
Hay pocas cosas que se puedan ampliar sobre el discurso del diputado. Es exactamente lo que hacen desde el Gobierno, hablar con el bolsillo y desentenderse no solo de los jubilados y discapacitados sino también de los chicos que ante cualquier problema grave de salud pueden ir al Garrahan o que lo eligen por su reconocida excelencia.
Si uno escucha el discurso completo de Santurio, claramente quiso usar la ironía, con más inexactitudes que datos concretos, pero esta frase de que los vulnerables son los que más sufren el supuesto superávit fiscal, sin dudas no estaba en sus planes, porque esto si es verdad.