En este día importante para la Iglesia católica, donde se celebra al patrono del pan y del trabajo el arzobispo de Buenos Aires no se guardó nada y le mandó un claro mensaje al Gobierno.
"Los que revuelven la basura no lo hacen porque les gusta, lo hacen por necesidad", afirmó durante la misa central, aludiendo a las recientes declaraciones de la vocera del gobierno porteño Laura Alonso y a las nuevas sanciones para quienes busquen comida en los containers.
García Cuerva también alzó la voz por los sectores más vulnerables. "Somos custodios de los pobres, de los jubilados que esperan una pensión digna, de los discapacitados y enfermos que sufren abandono", remarcó.
La celebración religiosa coincidió con la movilización de movimientos sociales, sindicatos e intendentes hacia Plaza de Mayo bajo la consigna "Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo".
"No hay paz sin justicia, ni justicia sin paz", advirtió el prelado que pidió abandonar el odio y las descalificaciones, y apostar al diálogo y al encuentro como herramientas para reconstruir el tejido social.
En uno de los tramos más duros de su homilía, recordó: "Si no damos a nuestra gente la posibilidad de ganar el pan, eso es injusticia social". Y cerró con un mensaje claro: "La Casa del Padre es también casa de trabajo, de encuentro y de dignidad para todos".