Después de que el mismísimo presidente Milei reconociera que la apertura indiscriminada de las importaciones generará la destrucción de empleos, y después querer arreglara diciendo que de todos modos la posibilidad de comprar productos más baratos beneficiará a los argentinos, Antonio Aracre quiso defender esa ridícula postura y Duggan tuvo que pararlo en seco.
Además queda claro que lo que dice Milei no se refleja en la realidad ya que el consumo se sigue desplomando mes a mes.