Ya desde fines del año pasado las historias de therians comenzaron a ocupar un inentendible lugar en los medios de comunicación.
Tan es así que hasta a algunos comenzaron a parecerles simpáticos, mientras que otros solo creen que tienen un trastorno mental.
Pero después de mucho debate en las redes, aparecieron fotos que confirman que hay un político argentino que ya en 1980 se identificaba con un lobo.