El que lanzó la primera piedra fue Bertie Benegas Lynch, quien sorpresivamente le pidió pureza ideológica a la bancada de La Libertad Avanza.
Florencia Carignano es una de las diputadas peronistas más filosas y no teme llamar a las cosas por su nombre cuando tiene que acusar al gobierno.
Así se dio el inesperado maridaje entre el ultralibertario y la kirchnerista, que se unieron en la crítica a la forma en que el gobierno consigue voluntades en el Congreso.