No lo dice a modo de broma. Patricia Bullrich, sin ponerse colorada, aseguró que cuando ellos llegaron “Rosario era una ciudad fantasma, no había escuelas, estaban todos los bares cerrados y encontraban un almacén abierto, de casualidad”.
El Gordo Dan que la escuchaba casi con incredulidad no pudo más que agregar palabras sueltas y vacías de contenido como “totalmente”, con tal de no dejar en ridículo a la ministra.
Las redes no pudieron más que burlarse ante el increíble discurso de la ministra.