El discurso de Javier Milei para ganar las elecciones fue claro: dolarización y achique del Estado, con costo para 'la casta'.
Lo primero quedó en el debe, lo segundo se hizo a lo bestia y rompiendo lo que más necesitaba la gente -jubilaciones, obra pública, medicina y educación- y lo tercero es un chiste mal contado.
Mauro Federico centró su mirada en Luis Caputo y sus movimientos en la dirección de "destruir al Estado desde adentro" como había sostenido Milei.
Para el conductor de Carnaval, esto no ocurrió no por falta de voluntad sino por interés, ya que los negocios que genera el Estado es lo que les está dando grandes ganancias personales.