La rivalidad entre clásicos rivales tiene formas que a veces llegan a lugares insólitos, como le ocurrió este hincha brasileño del Guaraní, equipo de San Pablo.
El rival de toda la vida del equipo verde es el Ponte Preta, que en la Copa Sudamericana de 2013 llegó a la final con Lanús, cayendo 2 a 0 después de empatar en un gol en el partido de ida en el estadio Pacaembú.
A raíz de ese cruce, este hincha de Guaraní se hizo fanático del Granate -al punto de tatuárselo en el brazo- y vino a alentarlo en el partido contra Flamengo.
EL RESUMEN DEL PARTIDO
Con gol de Castillo, el Granate se llevó la primera final de la Recopa.