José Luis Espert ha demostrado en más de una oportunidad que es un impresentable y ahora, envalentonado por la falta de educación de muchos de los dirigentes nacionales, incluyendo al presidente Milei, se atrevió a insultar duramente a Florencia Kirchner en el marco de un foro en la Universidad Católica Argentina.
Tanta vergüenza ajena produjeron las palabras del legislador que la misma universidad sacó un comunicado para repudiarlas y aclarar que ellos no eran los responsables de haberlo invitado.
Benegas Lynch no encontraba el modo de justificar las repudiables palabras de su colega por lo que recurrió a hablar de “libertad de expresión” cosa que no le dejaron pasar ni los periodistas afines de Radio Continental.
Pero además Espert no sólo no pidió disculpas sino que, a base de mentiras, trató de bajarle el precio al tema.
El problema reside en que el auditorio San Juan Pablo II donde se llevó a cabo la charla cuenta con 723 butacas y el salón ni siquiera estaba lleno por lo que difícilmente podía haber 1000 personas. Y tampoco importa si la mayoría lo repudió o si fue un grupo. José Luis Espert demostró una vez más que no está a la altura, no solo de ser diputado, sino para convivir en sociedad.