El SUP, también conocido como surf con remo, es una disciplina acuática en la que se utiliza una tabla junto con un remo para desplazarse. Quien lo practica se mantiene de pie sobre la superficie y, mediante el uso del remo, puede avanzar y ejecutar distintos movimientos.
Esta actividad implica un trabajo físico completo, ya que activa múltiples grupos musculares como el abdomen, la espalda, los cuádriceps, los glúteos y la zona lumbar. Al mismo tiempo, el equilibrio cumple un papel fundamental, porque resulta clave para sostener la estabilidad y mantener el control sobre la tabla.
CÓMO ES EL NUEVO DEPORTE DEL STAND UP PADDLE
Antes de salir al agua, es fundamental revisar las condiciones climáticas, incluso con varios días de anticipación. Este deporte no se recomienda cuando hay viento, ya que el cuerpo actúa como una vela, lo que dificulta el control de la tabla y aumenta el riesgo de caídas.
También es importante asistir con ropa que pueda mojarse; muchas personas optan directamente por traje de baño, lo cual es totalmente válido. La práctica se realiza descalzo, y otro aspecto clave es la aplicación de protector solar, tanto en días soleados como nublados, para proteger la piel de la exposición.
En caso de que alguien no sepa nadar, se brindan recomendaciones previas. De todas formas, tanto principiantes como personas con experiencia deben usar obligatoriamente chaleco salvavidas; sin este elemento no se permite ingresar al agua. Para quienes se inician, se ofrece una explicación básica sobre la técnica: cómo utilizar el remo, hacia dónde dirigir la palada y cómo subirse a la tabla. Aunque al principio puede generar cierta inseguridad, el proceso es más sencillo de lo que parece.
Un elemento indispensable, al mismo nivel que el chaleco, es la “pita”, una correa que se sujeta al tobillo y se conecta con la tabla. Esto evita que se aleje en caso de caída. Existen distintos tipos de tablas, principalmente inflables y rígidas. Las inflables son más prácticas para transportar, aunque las rígidas ofrecen mejor rendimiento en el agua. En cuanto a precios, una tabla recreativa ronda entre 350 y 400 dólares, mientras que una profesional puede alcanzar los 3.500 dólares.
Al comenzar la práctica, el tiempo para ponerse de pie dependerá del equilibrio de cada persona. Primero se debe subir a la tabla y ubicarse de rodillas en el centro, siempre sosteniendo el remo. Una vez lograda cierta estabilidad, se pasa a la posición de pie. Es normal que la tabla se mueva y que ocurran caídas en los primeros intentos.
Ya de pie, el remo debe tomarse correctamente, con una mano en la empuñadura superior y la otra en la parte inferior. Para cambiar de lado, es importante no soltar el agarre inferior hasta asegurar el movimiento. Con la práctica, el cuerpo se adapta y el cambio de dirección se vuelve más natural.
Si se produce una caída, no hay que entrar en pánico. La tabla permanecerá cerca gracias a la correa sujeta al tobillo, y aunque el remo flota, se recomienda no soltarlo. Lo ideal es mantener la calma, nadar hacia la tabla y volver a subirse para continuar con la actividad.