"No es solo FATE" advirtió, preocupado, Jonatan Viale antes de presentar una serie de placas que muestran en números el deterioro de la industria nacional con la importación indiscriminada y el dólar planchado.
No parece que se trate de un golpe de humanismo del periodista más servil del oficialismo -basta recordar la entrevista a Milei cortada por Santiago Caputo- sino la preocupación por el rumbo de un modelo económico que solo genera un industricidio.
“Cuidado” lanzó casi desesperado, a sabiendas que este escenario deja el terreno fértil para que una propuesta peronista vuelva a ser atractiva.