En la reunión del gabinete ministerial de esta semana, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dejó escapar una información que no había llegado a la prensa. Su ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski también ha tenido su visado a EE.UU cancelado. La noticia preocupa a pocos días del juicio que puede llevar a la prisión al expresidente brasileño Jair Bolsonaro , porque la suspensión de visas de autoridades brasileñas ha sido una de las armas de Trump para presionar por la libertad de su aliado ideológico sudamericano.«Estas actitudes son inaceptables, no solo contra Lewandowski, sino contra los jueces de la Corte Suprema, contra cualquier personalidad brasileña. Mi solidaridad, Lewandowski», expresó Lula que calificó la decisión de «irresponsable» y «vergonzosa» para los estadounidenses. El ministro de Justicia de Lula fue juez del Supremo hasta el 2023.El nuevo revés de Trump contra las autoridades brasileñas se suma a una serie de sanciones impuestas desde julio, cuando revocó las visas de otros ocho jueces de la Corte, incluyendo la del influyente magistrado Alexandre de Moraes , relator del caso Bolsonaro, y la del Fiscal General de la República, Paulo Gonet . El presidente Trump ha documentado que sus decisiones contra Brasil son para evitar la prisión de su aliado ultraderechista. El diputado licenciado, Eduardo Bolsonaro , está viviendo en Estados Unidos para conseguir ese apoyo del presidente norteamericano que ha puesto en tela de juicio su «patriotismo» y el de su padre, un exmilitar que se define como «patriota».Noticia Relacionada estandar Si El Tribunal Supremo de Brasil fija para el 2 de septiembre el juicio contra Bolsonaro por el intento de golpe de Estado verónica goyzueta En caso de que el expresidente sea declarado culpable durante el juicio, podría enfrentarse a penas de prisión de hasta 30 años«La caza de brujas política del juez Alexandre de Moraes , de la Corte Suprema, contra Jair Bolsonaro ha creado un complejo de persecución y censura tan amplio que no solo viola los derechos básicos de los brasileños, sino que también se extiende más allá de las fronteras de Brasil , afectando a los estadounidenses», explicó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio en la red social X para explicar la decisión inédita en la diplomacia bilateral. La decisión ocurrió el mismo día en que Moraes le ordenó a Bolsonaro el uso de una tobillera electrónica.El alcance de estas sanciones se ha extendido más allá del ámbito judicial. Funcionarios del programa de salud «Más Médicos», un proyecto social emblemático del gobierno petista que comenzó en 2013 con la llegada a Brasil de médicos cubanos, también tuvieron sus visas suspendidas. La sanción incluyó al ministro de Sanidad, Alexandre Padilha , su esposa y su hija de 10 años. Rubio, justificó estas acciones por considerar el programa «un golpe diplomático inconcebible», e informó que a las personas a las que se les canceló el visado eran «cómplices del plan de exportación de trabajo forzoso del régimen cubano».Preocupación en BrasilExiste la preocupación en Brasil de que Trump imponga nuevas sanciones si es que la condena contra Bolsonaro se confirma. El presidente de Estados Unidos ha dejado claro que hará de todo para defender a uno de sus principales aliados ideológicos en Sudamérica, ya le ha impuesto aranceles del 50% a productos brasileños y le ha aplicado la Ley Magnitsky al juez Alexandre de Moraes para tratar de intimidarlo. Conocida como una «muerte financiera» esta ley le permite al gobierno estadounidense sancionar a individuos por violaciones de los derechos humanos y corrupción con bloqueos de cuentas y tarjetas de crédito, y fue creada para enfrentar oligarcas rusos. El juez Gilmar Mendes , uno de los afectados con la suspensión de visas, ha defendido a Moraes y ha calificado las acciones de Estados Unidos como «impropias». «Yo creo que Brasil debe mucho al juez Alexandre. Si hoy estamos en un ambiente democrático, le debemos mucho al ministro Alexandre de Moraes », afirmó el juez. Trump mandó suspender las visas de los ocho ministros con inclinación a ser favorables a la prisión de Bolsonaro y ha preservado a los tres que estarían alineados al ultraderechista, el juez Luiz Fux , y los magistrados André Mendonça y Nunes Marques , nombrados por el expresidente.Organizaciones de la justicia brasileña como la Asociación Nacional de Fiscales Federales se han pronunciado contra la interferencia de Trump en las decisiones de Brasil. En una nota la entidad expresó que la decisión del Gobierno de Estados Unidos de presionar al Fiscal General, Paulo Gonet , es «un intento inaceptable de intimidación» y «una falta de respeto a la soberanía nacional y al principio de no intervención». Ahora resta saber qué sanciones inventará Trump si se confirma la condena de su aliado ideológico.