El Arzobispo encabezó la procesión desde la iglesia María Auxiliadora al convento San Francisco. Hubo una importante participación de fieles.
Con una masiva convocatoria, los católicos correntinos celebraron ayer la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi), conmemorando la institución de la Eucaristía, que Jesús realizó en la Última Cena y que constituye el centro de la liturgia y del culto de la Iglesia católica.
En Corrientes, la celebración estuvo encabezada por el arzobispo, monseñor Andrés Stanovnik, quien presidió la misa en la iglesia María Auxiliadora. La procesión recorrió las diversas calles hasta el convento San Francisco, donde dio bendición.
En su homilía, el prelado volvió a manifestarse en contra del proyecto de ley de despenalización del aborto señalando que con el mismo se lleva “a unos a morir y otras a padecer las consecuencias de la muerte” y agregó qué “la vida humana no es una cosa descartable”. Consideró que “es absurdo salvar una vida aniquilando a otra”.
Asimismo, señaló que “la vida cristiana es un combate permanente” y para ello son necesarias “fuerza y valentía para resistir los embates de las fuerzas malignas y recibir al evangelio”. “Las armas poderosas que el Señor nos da para librar ese combate son la fe que se expresa en la oración, la meditación de la palabra de Dios, las obras de caridad, la vida comunitaria, el empeño misionero y la reconciliación sacramental”.
Monseñor instó a firmar el formulario que se distribuyó en parroquias y colegios católicos en contra del proyecto de ley y a favor “de las dos vidas”.
AYUNO
Para este jueves 7, la Iglesia organiza una Jornada de ayuno y oración para pedir “que el Señor ilumine la mente y el corazón de los que tienen que legislar acerca del valor y el significado de la vida humana”.
En la convocatoria, los obispos destacaron que la jornada de oración tendrá como objetivo “valorar y cuidar el don de la vida, estando más disponibles y abiertos con aquellos cuya dignidad se ve vulnerada”.