“En el enfermo corazón argentino no termina de germinar el deseo de encuentro, de defensa de la vida”, expresó monseñor Andrés Stanovnik, en su Homilía de la Misa del 9 de Julio, celebrada en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced. El arzobispo se preguntó “a que poderes tenebrosos estaríamos delegando la decisión de quienes tienen derecho a vivir y quienes no?” y dijo: “debemos estar atentos para no dejarnos invadir por las mentes fanáticas”.