Los surtidores de Mercedes, Saladas, Ituzaingó, Sauce y Capital viven días difíciles para poder cumplir con sus habituales clientes. En tanto, el gas licuado de petróleo de uso automotor pasó, en esta ciudad, de 16,99 a 17,61 pesos el litro.
Las estaciones de servicio del interior de la provincia viven días complicados por el desabastecimiento de combustibles. Tal como lo reflejó época, ciertas expendedoras de Saladas (Cuatro Bocas) y Mercedes sufren faltantes de stock casi cotidianos.
La empresaria Elsa Salas indicó a este medio que “esperamos que se regularice el abastecimiento. Nos dijeron que durante todo el mes de julio sería así. Nosotros queremos trabajar normalmente y cumplir con la demanda de los clientes”.
En tanto, ayer se conoció que la YPF de Ituzaingó también pasó un fin de semana “seco” de hidrocarburos.
En consonancia con esa coyuntura, desde Sauce, el estacionero independiente Joaquín Urdapilleta narró que “siempre hay algún retraso y, además, ahora en el canal mayorista nos aplicaron otra alza en los productos del orden del 3%”.
El goyano Ignacio Piasentini (que posee una expendedora blanca en Capital) puntualizó en una anterior comunicación con este medio, que “perdimos un 30% de clientes por el encarecimiento de los productos y porque no podemos cubrir el nivel de demanda, no obstante, tenemos transportistas, automovilistas y motociclistas que siguen cargando en nuestra estación”.
“A pesar de todo este panorama, creemos que una vez que las petroleras apliquen las subas de agosto y septiembre, dejarán de lado los cupos y todas esas medidas que son netamente para presionar al gobierno. La cotización del dólar también será central”, cerró.
Se encareció el gas para coches
En Corrientes, hay 1.800 automóviles que utilizan gas licuado de petróleo automotor (GLPA), principalmente rodados que trabajan en el transporte liviano (taxis y remises).
A la par de los incrementos de los hidrocarburos, el litro de GLPA también sufrió una suba en los últimos días, pues en la única estación local que comercializa ese combustible, su unidad pasó de 16,99 a 17,61 pesos (+62 centavos=3,64%).
El titular de esa expendedora, Raúl Persoglia, comentó a época que “la variación se dio siguiendo los parámetros que tiene nuestra empresa desde hace 14 años. Siempre ubicamos el importe entre el 48 y 53% del valor del litro de la nafta súper de YPF, que es la más vendida (33,23 pesos el litro)”.
En otro orden, el referente comentó que “estamos conformes con el crecimiento regular de la demanda de GLPA, que se incrementa entre un 3 y 4% cada mes.
Ahora estamos iniciando un proyecto para poner una segunda estación, ya que la de la avenida Maipú tiene siete años”.
Sobre los costos de los equipos de gas, Persoglia manifestó que “para un coche standard, de los usados en remises y taxis, sale aproximadamente entre 20 y 25 mil pesos”.
Es de mencionar que, GLPA es un gas compuesto principalmente por butano y propano, que se obtienen como subproductos en el proceso de destilación del petróleo.
El GNC (muy utilizado en otras provincias), en cambio, es metano, un gas que se produce de forma natural en procesos de descomposición y que también está presente en los pozos petrolíferos, formando bolsas. Aquí no hay estaciones para ese tipo de combustible.
Aún falta un 20%
El Gobierno Nacional advirtió que en los próximos meses habrá más aumentos en el precio de los combustibles.
El Banco Central estimó en su informe de Política Monetaria, que la nafta todavía está 20% abajo del precio que debería tener después de la suba del dólar.
El reporte consideró, respecto a la inflación, que “por otro lado, y con una incidencia menor en el Índice de Precios al Consumidor, se está analizando la eliminación de precios mínimos para la venta de pasajes por turismo”.