La mayoría de los juegos están destrozados. Las hamacas -tanto para los niños como para los bebés- están rotas, al igual que los sube y baja. Los toboganes cilíndricos también están rotos, la estructura plástica está abierta y el paso de los niños por juego puede provocarles alguna herida. Hay escasa luminaria y el cableado se encuentra peligrosamente expuesto en algunas zonas.
El parquizado está en mal estado y los aparatos para realizar gimnasia están rotos. Además de una gran concurrencia de niños, el lugar es utilizado por jóvenes y adultos para realizar caminatas y gimnasia, a esto se suma que es el paso obligado para llegar al Club de Regatas. Arreglar este parque estaba comprendido en un plan de mejoras de espacios verdes que había encarado la Comuna, sin embrago no llegó hasta esa zona.
Mejorar el parquizado, arreglar los juegos rotos y la iluminación eran las tareas proyectadas pero a más de un mes del anuncio, todo está igual, incluso peor. El parque es frecuentado por los vecinos de gran parte de la ciudad, no solamente por los de los barrios aledaños. Su amplitud y la variedad de juegos, además de su cercanía al río, son los atractivos de numerosas familias. Los reclamos por mejoras son realizados desde hace tiempo. Tanto en diálogo con este diario como en las redes sociales, los vecinos reclaman que se revalorice uno de los parques más atractivos y con más historia de la ciudad. En 2013 el parque fue restaurado de manera integral y la afluencia de visitantes comenzó a ser mayor. Luego, se realizaron arreglos esporádicos pero la falta de mantenimiento queda en evidencia. El parque está abandonado.