Desde hace tres meses, Sergio y su mujer viven en un hogar transitorio y disponen de pocos recursos económicos. “La llegada de los tres bebés nos tomó por sorpresa”, expresó el saladeño quien, además, tiene una niña de dos años. Necesitan un ingreso para sostenerse.
La historia de María Guadalupe, María Isabel, y María Milagros (trillizas de tres meses) conmovió a la sociedad correntina el 12 de junio cuando llegaron de forma prematura al mundo en el hospital neonatal Eloisa Torrent de Vidal.
Los padres están sin trabajo y cuentan con pocos recursos económicos. Por ello, solicitaron a través de los medios de comunicación y las redes sociales, mercaderías, ropas y abrigos para poder asistirlas. La solidaridad no se hizo esperar y, ni bien se hizo conocida la noticia, llegaron las donaciones. Sin embargo, la estadía en Capital se prolonga más de lo esperado.
Sergio Vallejos, el padre de las trillizas, dialogó con época y comentó el duro momento que atraviesa junto a su familia. Ahora se hospedan en un hogar transitorio y las pequeñas están bajo un tratamiento médico.
El hombre de 41 años es de Saladas y tuvo que dejar su trabajo para poder viajar a Capital y atender a sus hijas. En el pueblo, trabajaba como zapatero y preparaba viandas para mantener a su familia. Desde que nacieron las pequeñas debió abandonar su ocupación, ya que el delicado estado de salud de las trillizas obligó a él y su mujer, a estar pendientes de las niñas todo los días. “Hasta el momento no podía trabajar, pero ahora estamos un poco mejor”, dijo.
Ahora el hombre se encuentra en la búsqueda de trabajo. Y requirió, a quienes puedan ayudarlo, la posibilidad de una ocupación dentro de la ciudad de Corrientes.”Necesito estar cerca de mis hijas para poder asistirlas rápidamente en caso de que se presenten complicaciones”, precisó.
También dijo que serán bienvenidas las donaciones de carnes y leche maternizada “bebé 1”. Quienes puedan ayudar deben contactarse al número de celular 364 - 472 - 8107 o bien dirigirse a San Lorenzo 1030 de 8 a 21.
La sorpresa
Al principio los padres esperaban dos niñas; sin embargo, una ecografía de urgencia reveló una tercera criatura. El embarazo fue considerado de alto riesgo por los especialistas. En uno de los estudios, que iba a determinar si las pequeñas podían ser atendidas en Saladas, la madre fue internada de urgencia y en ese momento se enteraron que eran tres bebés.
Tras el nacimiento, los padres y dos de las menores estuvieron alojados en el refugio San Juan Pablo II de la parroquia Nuestra Señora de Itatí. Mientras, María Milagros permaneció dos meses y diez días en cuidados intensivos del hospital neonatal por su bajo peso; al momento de nacer tenía sólo 900 gramos.
En el refugio se enfermaron las dos niñas restantes y debieron trasladarse del lugar para evitar más complicaciones. “No era adecuado porque compartíamos habitación con gente que tenía distintos problemas de salud”, expresó Sergio.
La familia se cambió a la casa de un amigo y, después de una semana, Minoridad y Familia los derivó al hogar Esperanza. La casa de contención, ubicada en San Lorenzo 1030, brinda alojamiento gratuito transitorio a personas en situación de conflicto para su contención, orientación y prevención desde el 2013.
Desde su llegada, el pastor Miguel Ángel Pujol les brindó alojamiento y contención. En tanto, un grupo de personas se acercó voluntariamente y les donó mercadería.
Pedido de una vivienda
Sergio resaltó que necesita una vivienda con urgencia, ya que en el hogar llegan familias con distintos problemas, todas las semanas.
En su pueblo, la familia vivía en una habitación muy precaria con piso de tierra. “Lo que más necesitamos es una casa porque no podemos arriesgarnos a volver a Saladas en este estado”, explicó.
Los pediatras que atendieron a las niñas le recomendaron que permanezcan en la ciudad porque los centros de salud de Saladas no cuentan con las herramientas necesarias para atender casos complejos. “Van a estar siempre con un estado de salud delicado”, argumentó.
María Milagros padece estenosis pulmonar: un trastorno en el que una deformación en la válvula pulmonar reduce su abertura y disminuye el flujo sanguíneo. La válvula se encuentra entre el corazón y las arterias pulmonares. En tanto, María Isabel y María Guadalupe sufren las secuelas de una bronquiolitis.
“Presentamos una solicitud de vivienda y en los próximos días nos prometieron que se van a contactar”, declaró. A la vez que aclaró: “Me gustaría que algún dirigente analice la posibilidad de darnos una casa”.
Sergio, su mujer y sus tres hijas permanecerán en el hogar Esperanza hasta que encuentren un nuevo lugar para poder vivir dignamente. El parto de las trillizas fue el segundo múltiple en el año que se registró en el centro maternal.
Hogar Esperanza
El lugar está ubicado a pocos metros de la plaza Carbral, en pleno centro de Corrientes. Hasta allí, llegan mujeres solas, golpeadas y embarazadas.
También, hombres y familias que necesitan un lugar transitorio hasta el regreso a sus casas. El alojamiento cuenta con comedor, cocina y habitaciones, con baños privados para familias y otras divididas entre sectores de hombres y mujeres.
Se sostiene con aportes públicos y voluntarios.