El Arzobispo de Corrientes recibió a trabajadores correntinos de la Secretaría de Agricultura Familiar, algunos de ellos recientemente despedidos quienes lo interiorizaron de la situación de este sector.
Resaltaton que los despidos afectaron a más de 20 técnicos de esa repartición, en general con más de 10 años de antigüedad de servicio. Manifestaron que esta visita era muy importante para ellos, técnicos, y para los productores, en la línea del apoyo de la Iglesia expresado a través de la declaración de la Comisión Nacional de Justicia y Paz del Episcopado, declaración que para el sector significa una protección simbólica de la Iglesia.
Agregaron que buscaban hacer visible el trabajo de los técnicos, el cual consiste en brindar a organizaciones y a pequeños productores asistencia técnica en lo productivo, organizativo y comercial desde una visión integral y comunitaria, buscando el desarrollo integral de las personas; trabajo que es muy laborioso porque llevó años para que los productores aceptaran y entendieran las propuestas y para que, a su vez, los técnicos los entendieran a ellos, a su cultura, a sus costumbres. Por eso hoy, que les “saquen” los técnicos a los agricultores es permitir que se sientan y queden, efectivamente, desprotegidos, tal como ellos mismos lo manifestaran en diversas oportunidades.
Señalaron además, que la situación de crisis que se plantea ante estos despidos, a los cuales se suma la quita del monotributo social a los productores (monotributo que les permitía facturar evitando al intermedario y asegurarse una jubilación), afecta no solamente a las familias agrícolas sino también influye directamente en la producción de alimentos. Entre otras cuestiones, se insistió en la importancia de los pequeños productores y propició la inserción de la Agroecología a nivel universitario, la cual abarca la producción de alimentos sanos y el cuidado de los bienes naturales.
El Arzobispo escuchó con mucho interés todo lo manifestado y ratificó el apoyo y acompañamiento de la Iglesia local tanto a los trabajadores despedidos como a los agriculturores familiares, cuyo aporte subrayó como muy necesario para una vida sana.
Participaron en esta audiencia la ingeniera agrónoma Ladie Bartra, la ingeniera y operadora en Psicología Social Rita Meza; el ingeniero agrónomo y delegado gremial por ATE, Daniel Alejandro Abib y la coordinadora de la Comisión Arquidiocesana de Justicia y Paz.