Un informe emanado desde el Gobierno provincial remarcó la política de Estado aplicada por Gustavo Valdés desde el inicio de su gestión para fortalecer la nutrición de diferentes sectores de la comunidad correntina. Fue así que se apuntaló el Plan Alimentario Corrientes, desde donde se generaron tres vertientes que sirven para mantener la buena alimentación de niños, jóvenes y adultos.
La propuesta fue impulsada bajo las premisas de inclusión, equidad e igualdad de oportunidades. Y se sostiene fundamentalmente con la provisión alimentaria en las escuelas de todo el territorio provincial, en la que, por medio de 1.632 unidades escolares, se atienden a 300 mil alumnos.
Desarrollo Social provee de desayuno, almuerzo y merienda en 270 unidades de comedores comunitarios, más las herramientas estatales traducidas en los aportes de las tarjetas Mbareté, Mbaraté Mamá y Sapucay, que complementan la propuesta en esta área.
El Ministerio de Salud Pública también cumple un rol fundamental. Se encarga del control nutricional, sanitario y la correcta aplicación de los programas mencionados, con una inversión enmarcada en el Programa Alimentario Corrientes superior a los 3.300 millones de pesos, y está sujeto a un control, monitoreo y modernización permanente.
Esta iniciativa "constituye el soporte fundamental de la propuesta nutricional, alimentaria y de inclusión del Gobierno provincial que conduce Gustavo Valdés", destacaron desde el Gobierno. El programa, que tiene como base garantizar el acceso a la alimentación y a la correcta nutrición de los correntinos, está diseñado para atender a todos los estamentos de la comunidad, generar equidad y garantizar que ningún correntino tenga carencias alimentarias.
Con esos parámetros, se articularon acciones entre tres ministerios como cabecera de la propuesta, pero en realidad la participación de la totalidad del Gobierno provincial, que se vinculan de diferentes formas en el proyecto.
Educación
Uno de los puntales del proyecto que impulsa Valdés es la Educación Pública. El Gobernador, en más de una oportunidad, enfatizó en la necesidad de entender que los niños mal alimentados no pueden avanzar en el proceso educativo. Fue así que la puesta en marcha del Plan Alimentario Corrientes tuvo como base la asistencia nutricional en los establecimientos escolares, que a su vez también se muestran como los lugares más accesibles para el aprovisionamiento y el control nutricional. De ahí que 300 mil estudiantes de los tres primeros niveles reciben de manera diaria desayuno, almuerzo y merienda. La provisión es de comida fortificada, copa de leche y frutas; mientras que el Ministerio de Salud Pública realiza el seguimiento nutricional. La inversión de esta cartera para el Programa es superior a los 2.800 millones de pesos de manera anual. Resulta oportuno resaltar que el programa se sostiene en base a un estricto control de calidad, igualando los más altos estándares al respecto.
Salud
El área provincial comandada por el ministro, Ricardo Cardozo invierte en el Programa más de 70 millones de pesos, entre lo que comparte con Desarrollo Social en la implementación y marcha de las tarjetas Mbareté y Mbareté Mamá, así como en la articulación de las capacitaciones, control sanitario y nutricional, además del control de calidad de las distintas facetas de la propuesta.
Cabe oportuno señalar que el Plan Alimentario Provincial "está muy bien ponderado de manera interna y externa, dado que provincias de distintos puntos del país han monitoreado su funcionamiento y algunas lo están llevando a la práctica de manera similar", destacaron desde Gobernación.
Desarrollo Social
El otro Ministerio sobre el que recae la provisión alimentaria es Desarrollo Social, que brinda este tipo de servicio en 270 comedores comunitarios, en los se da desayuno, almuerzo, merienda. Con un sistema de elaboración en el lugar que se presta servicio en algunas unidades y en otras, con la provisión de comida fortificada e industrializada. En cada lugar en que se elaboran los alimentos están implementados controles de calidad, capacitación y asistencia permanente. La cartera también comparte con Salud Pública la entrega de las tarjetas Mbareté y Mbareté Mamá; esta última, destinada a las mujeres embarazadas. Como también las tarjetas Sapucay, que permiten el acceso a mercaderías de los supermercados. El conjunto de estas medidas demandan para el Ministerio de Desarrollo Social una inversión mayor a los 400 millones de pesos anuales. El Libertador