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Franciscanos destacaron la fe y la cordialidad del pueblo correntino

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Crédito: 101833

Un  nutrido grupo de frailes franciscanos se encuentra en la ciudad como parte de una misión que se extenderá hasta la semana próxima. Llegaron el sábado pasado desde San Antonio de Padua, ubicada en el Oeste de la Provincia de Buenos Aires, y la particularidad del viaje -que inició una semana atrás- es que se separaron en grupos que tomaron tres caminos diferentes y lo realizaron un poco a dedo y otro poco caminando. Tras un encuentro a mitad de camino, llegaron a Corrientes para sumarse a otro grupo que ya estaba misionando en la ciudad. “

 

Nos juntamos el domingo 15 y el lunes arrancamos bien tempranito en el peaje de Panamericana. Nos separamos y un grupo fue por Concepción del Uruguay , el otro por Gualeguaychú, en Entre Ríos y el otro por Rosario. Nos juntamos el miércoles en Santa Fe y unos salimos por la Ruta 1 otros por la Ruta 12 y otros por la 11, que es un poco más transitada. Llegamos el sábado”, contó a NORTE de Corrientes el fray Héctor Álvarez, oriundo de Tierra del Fuego. Con respecto a la tarea en Corrientes, señaló que “las misiones en cualquier lugar siempre despiertan mucha vida. El intercambio, el encuentro siempre es bueno porque se vuelven enamorados del lugar”. Acerca de su percepción sobre el pueblo correntino destacó que “la gente está muy entusiasmada. Acá todavía se respira un ambiente de fe que ayuda a este tipo de misiones y eso suma mucho aliento y da ganas de compartir”. Además, de la capital realizan misiones en Palmar Grande, ubicado en el departamento de General Paz. “Es un lugar donde también se habla guaraní, los chicos se suman a las actividades, incluso gente no va a la iglesia o que no tiene que ver con lo estrictamente religioso pero tiene que ver con la vida, con las esperanzas y la alegría”, agregó.

 

En ese mismo sentido se manifestó Agustín Carrión, de Mendoza. “Muchos niños se acercaron a nosotros y la gente nos hizo sentir como en casa”, dijo y agregó que la devoción por la Virgen de Itatí “se contagia”. El grupo itinerante está integrado por los frailes que coordinan el Cuidado Pastoral de las Vocaciones (CPV), los profesos temporales, los postulantes, los aspirantes y laicos jóvenes.

 

 

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Unos 40 franciscanos de todo el país misionan por Corrientes

 

 

Se reunieron en corrientes y compartieron diversas actividades. Visitaron la zona rural en Palmar Grande y los hogares en esta ciudad.

 

Con la clara premisa de compartir, un grupo de franciscanos se reunió el fin de semana en la ciudad. Algunos de Corrientes y otros de otras provincias como Catamarca, Mendoza, Tucumán, Córdoba, entre otras, más otro tanto del vecino país de Paraguay -pertenecientes a la Orden de los Frailes Menores- misionaron tanto en la zona rural como en la urbana y ayer por la tarde tuvieron un encuentro comunitario en el convento San Francisco de Asís. “El objetivo es compartir y estar entre la gente.

 

Realizamos misiones rurales en Palmar Grande y en Corrientes, misiones urbanas, visitamos las viviendas, a enfermos y a ancianos”, comentó a Norte de Corrientes el fray Fredy Fernández, párroco de la iglesia Nuestra Señora de La Merced.


El sacerdote agregó que la misión “es ir al encuentro del otro, encontrarnos con el hermano. San Francisco tenía esa característica, la de estar y compartir”. Ayer, con su vestimenta característica, junto con un grupo de jóvenes realizaron una oración en la plaza 25 de Mayo, frente a la iglesia. Más tarde, en el convento San Francisco se reunieron con jóvenes de la comunidad. Para hoy está programada la última actividad en La Merced.

 

Se trató de una reunión que realiza la orden cada dos años en el país, que también participan del Encuentro de Párrocos del Cono Sur que se realiza en Argentina, Chile o Paraguay. Los monjes, seguidores de San Francisco de Asís, se caracterizan por utilizar desde sus orígenes, en el siglo XIII, un hábito marrón con capucha que contiene un cordón con tres nudos, que representan los votos de pobreza, obediencia y castidad, a los que deben adherir durante su vida. No son monjes de clausura, sino que tienen una serie de actividades vinculadas a la beneficencia y la educación, principalmente. 

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