La portavoz del Vaticano, Paloma García Ovejero, calificó de "regalo trampa" el pañuelo verde de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito obsequiado al Papa Francisco durante una audiencia pública.
"Cada miércoles, cada audiencia general, el Papa recibe centenares de cartas, pañuelos (no solo verdes), gorras y demás obsequios. Utilizar la entrega de un "regalo trampa" sin que el destinatario supiera qué era ni qué buscaba no parece muy honesto...", escribió la vocera en su cuenta de Twitter.
Cada miércoles, cada audiencia general, el Papa recibe centenares de cartas, pañuelos (no solo verdes), gorras y demás obsequios.
Utilizar la entrega de un "regalo trampa" sin que el destinatario supiera qué era ni qué buscaba no parece muy honesto...
La representante vaticana se refería al pañuelo que Nicolás Fuster, un joven estudiante argentino radicado en Roma le entregó a Francisco junto a una carta. En la misiva, Fuster instaba al Sumo Pontífice a reflexionar sobre la legalización del aborto.
"El aborto sucede. No es esa la discusión, sino si queremos un aborto legal y seguro, o si queremos un aborto ilegal, practicado de manera clandestina, muchas veces comprometiendo seriamente la salud o directamente la vida de las mujeres", escribió el estudiante en la carta.
Finalmente, Fuster le dijo en la misma a Francisco: "Usted tiene una oportunidad de oro para abandonar la tradición de la Iglesia de llegar siempre 300 años tarde. Estoy seguro de que, aún siendo Papa, puede comprender la delicadeza de la cuestión y revisar algunas posiciones, como lo hiciera con los homosexuales". Ámbito
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Un joven le entregó al Papa un pañuelo verde y una carta para pedir por el aborto legal
El Sumo Pontífice fue sorprendido durante la audiencia pública de los miércoles por un argentino que le entregó el pañuelo verde de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito.
Un joven argentino le entregó un pañuelo verde al Papa Francisco en el Vaticano, junto con una carta en la que le explica por qué apoya el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. Aseguró que el Pontífice le sonrió pero no le habló. En las redes sociales, circula la foto del momento.
“Esta mañana, en la audiencia, le entregué a @Pontifex_es (Papa Francisco) un pañuelo triangular de color verde y la carta que encuentran acá abajo”, escribió Nicolás Fuster en Twitter, en un mensaje que estuvo acompañado por la imagen del momento de la entrega y también de la carta que redactó para Bergoglio.
“Querido Jorge”, comienza el texto. ‘Como sabe, la semana que viene el Senado votará el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Usted representa a la Iglesia, y yo no voy a pretender que haga campaña con nosotros‘, dice en un fragmento el texto, y agrega: ‘La Iglesia no tiene una tradición de apoyo a los derechos civiles, es que aquí el problema es otro. Conozco mujeres que abortaron, y estoy seguro que usted, que trabajó largos años en zonas pobrísimas, también‘.
Luego le remarca que la discusión no gira en torno a ‘aborto sí o aborto no‘, sino que gira en torno a si se hace de manera legal, segura o gratuita o en la clandestinidad, como en la actualidad. En la carta, de dos carillas, convoca al jefe de la Iglesia Católica a tomar la ‘oportunidad de oro para abandonar la tradición de la Iglesia de llegar siempre 300 años más tarde‘.
Nicolás, luego de hacer pública su acción, habló con algunos medios de comunicación que lo llamaron para entrevistarlo. Contó que estudia y vive en Roma desde hace un tiempo y que desde que comenzó el debate por el aborto en la Argentina, él desde allá pensó estrategias para contribuir con la campaña pro legalización desde Italia.
“Compré una tela verde (...) e hice unos pañuelos extraoficiales que repartí entre amigos y amigas durante los partidos del Mundial, donde había multitud de argentinos. No sé bien por qué, se me ocurrió que podía acceder al Papa y me pareció una buena idea darle un pañuelo y compartir con él algunas reflexiones”, dijo.
Sabía que acercarse hasta el Sumo Pontífice no sería una tarea sencilla. Pero no se rindió, cumplió con todas las normas establecidas, siguió los pasos formales y en la audiencia de ayer miércoles logró tener al Papa a centímetros. Fue allí entonces que le dio tanto el pañuelo verde con la carta.
‘El Papa fue sumamente amable; se detiene con casi todos. Entre toda la gente que gritaba, tomó la carta y el pañuelo (no estoy seguro de que haya entendido de qué se trataba). Le dije que era una carta importante y que, si quería, podía leerla. Me sonrió de manera transparente y se la entregó a uno de sus asistentes. No dijo una sola palabra, pero evidentemente eso no era necesario‘, contó sobre ese momento Nicolás Fuster.