Las Mil Viviendas, como se conoce al complejo habitacional de monoblocks tiene por lo menos cuatro décadas de vida, de hecho fueron construidos por el Instituto de Vivienda de Corrientes (Invico) a fines de los años 70. Es una de las zonas más densamente pobladas de esta Capital y la falta de espacios y mantenimiento ha llevado a que en las distintas estructuras del complejo habitacional se adviertan serios problemas edilicios pero también y sobre todo construcciones irregulares. Con más de 6.000 habitantes concentrados en pocas cuadras, se le suma su particular infraestructura, que parece no seguir las reglas de seguridad y urbanismo que rigen en el resto de la ciudad.
Uno de los motivos principales del deterioro que cada año que pasa se hacen más evidentes en los monoblocks de las Mil Viviendas lo constituye la falta de una figura legal que administre y se ocupe de solucionar cada uno de los problemas que afectan a cada departamento; es decir no se han conformado consorcios que funcionen debidamente con un administrador para solucionar los problemas de cada inmueble.
Este siempre fue uno de los principales cuestionamientos por parte del Instituto de Vivienda de Corrientes (Invico) siempre que los vecinos fueron a solicitar arreglos, ante los múltiples inconvenientes que suelen surgir con las cañerías y las rajaduras en las paredes. Hace varias décadas que muchos vecinos decidieron cerrar las plantas bajas para construir cocheras. También los últimos años se han multiplicado la construcción de locales comerciales. Pero lo que más llama la atención es que en muchos de los edificios se puede advertir a simple vista nuevas edificaciones en las terrazas.

Al parecer los habitantes de Las Mil decidieron compensar la falta de espacio en departamentos y casas con todo tipo de edificaciones, algunas de las cuales son potencialmente peligrosas. Al recorrer las calles y pasillos se pueden ver precarias ampliaciones, no habilitadas, que literalmente cuelgan de los edificios desafiando la gravedad. Por su parte, los que viven en la planta baja de los edificios transformaron sus propiedades en comercios o en verdaderas casas con ampliaciones y perímetros cerrados con rejas o muros.
La inmensa cantidad y variedad de comercios particulares es otra de las características más distintivas del sector. La gran mayoría de ellos funciona en edificaciones emplazadas en espacios públicos, obstruyendo pasillos y veredas. Si bien algunos locales están bien montados, hay otros muy precarios que no poseen servicios básicos ni cumplen las reglas de sanidad. Esta situación es especialmente sensible, ya que estos negocios son, en muchos casos, la única fuente de ingreso para muchas familias de la zona.
Parecía que nada podía sorprender de esta populosa barriada, hasta que los lentes de una cámara enfocaron una particular edificación en la terraza superior de uno de los monoblocks. Sí, es así. Ahora, se edifica en las terrazas compartidas de cada edificio. Déficit habitacional, y posiciones encontradas de los vecinos.