Un grupo de vecinos del barrio Pirayuí manifestó su malestar debido a la presencia de una numerosa cantidad de caballos que se encontraban sueltos en la plaza barrial. Los equinos destrozaron los residuos ubicados en las inmediaciones, y todavía no fueron recogidos por los encargados del servicio de recolección. Los frentistas señalaron que los animales rompieron las bolsas de residuos, en su afán de alimentarse, generando desorden en las cercanías del espacio verde que suele ser utilizado por niños y por los habitantes del lugar.
La problemática de los caballos sueltos y los inconvenientes tanto viales como en materia de limpieza son una constante en algunos barrios capitalinos debido a la falta de cuidado de los propietarios.